domingo, 13 de diciembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Definitivamente NO, el planteamiento de preguntas para evaluar el aprendizaje, nos conduce a obtener respuestas memorísticas, y ocultan las habilidades, aptitudes, actitudes y competencias que pueda manifestar cada persona, ya que para evaluar el aprendizaje, requiere de valorar diferentes dimensiones en el alumno, como son: desempeño personal en diferentes situaciones, donde pueda elegir entre varias alternativas para la resolución de una problemática; el hacer uso de herramientas en la ejecución de tareas determinadas, no se puede medir tampoco la capacidad de reflexión y/o análisis en diversas circunstancias.
Por lo tanto la evaluación queda de manera abstracta representada en un número, y no se puede realizar de manera cualitativa; y por lo tanto también se limita a la valoración y apreciación del profesor que aplicó tales preguntas.

Concepciones de Aprendizaje

Después de revisar las 7 perspectivas del aprendizaje de Pere Marques (1999), considero que cada una de ellas contribuye al enfoque por competencias, de acuerdo al objetivo que tengamos cada profesor en los temas de nuestro programa de asignatura.
La perspectiva conductista y la Teoría del procesamiento de la información son consideradas actualmente como tradicionalistas, ya que se basan en seguir instrucciones por parte del maestro; como proponen Skinner, Pavlov y Thorndike, estas teorías explican el aprendizaje basado en estímulo – respuesta, donde facilitan la memorización, y pueden aplicarse a conocimientos más superficiales, sin un proceso intelectual complejo; considero que es importante recordar, que muchas actividades que forman parte de nuestra vida diaria, las hemos aprendido de esta manera y así hemos desarrollado hábitos que pueden ser favorables para el aprendizaje, pero también pueden crear limitaciones en la calidad del conocimiento, si este hábito se realiza de manera consciente, entonces resulta favorable.
Las Teorías de Ausubel, Bruner y Gagné, proponen que el conocimiento debe ser significativo y a través de un procesamiento de información que parte de experiencias previas, considero que este es un elemento muy importante donde el alumno debe mostrar disposición para el aprendizaje, siempre y cuando esté relacionado con su propio contexto, para que entonces sea de su interés, y así ser el primer paso en el aprendizaje basado en competencias.
De acuerdo a Piaget y a Vigotski, se considera que tanto el nivel de madurez psicológica del individuo, así como sus saberes previos que sirven de andamiaje para obtener la zona de desarrollo próximo, son influenciados por la sociabilización que ha tenido desde su infancia, se van adquiriendo nuevos conocimientos, a través de construcción y reconstrucción de sus propios procesos de aprendizaje.
Por lo tanto se puede apreciar que todas las teorías se pueden relacionar y adaptar con el aprendizaje enfocado a competencias, solo que en diferentes grados de conocimiento y de acuerdo al objetivo que persiga el profesor, así como los recursos y la planeación que sean congruentes al tema.